martes, 17 de marzo de 2009

Demasiado parecidos para convivir

Por Juan Pablo Varsky Para LA NACION
























Nunca hubo lugar para los dos juntos. El 25 de octubre de 1997, Maradona jugó, sin saberlo, su último partido de fútbol profesional. Nada menos que un superclásico en el Monumental. Diego era un desastre y fue reemplazado en el entretiempo. El cambio fue fundamental. Boca iba perdiendo y terminó ganando 2 a 1 con un cabezazo del platinado Palermo. Recuerdan quién entró por Maradona, ¿no? Juan Román Riquelme. La historia tiene giros y caprichos increíbles. Compartieron un solo juego: Boca 4 - Argentinos 2, por la primera fecha de aquel Apertura 97.
Román empezó a usar la 10 de Boca con Bianchi desde agosto de 1998. Con esa camiseta, jugó tres años y medio en un nivel superlativo, prácticamente sin bajones. Ese, para mí, sigue siendo el mejor Riquelme. El tipo la rompía todos los partidos. Más importante era el desafío, mejor jugaba. Así, hasta diciembre de 2001. Hasta que se fue Bianchi. Ese Riquelme debió haber jugado el Mundial de Corea Japón. Pero Marcelo Bielsa eligió a Verón y como suplente a Aimar.
Mientras Riquelme se consagraba como futbolista, Maradona lo admiraba desde su palco. Román le regaló muchas camisetas y Diego no paró de elogiarlo.
El 10 de noviembre de 2001, volvieron a encontrarse en una cancha. Esta vez en la Bombonera durante el inolvidable tributo a Diego. No compartieron el mismo equipo. ¿Será posible, che? Riquelme estuvo en el de las estrellas, dirigido por Basile, el DT que lo eligió siempre, aun en malos momentos. Maradona en la selección argentina, dirigido por Bielsa, el DT que no eligió a Riquelme durante su mejor versión. Años más tarde en el seleccionado, Basile y Riquelme terminarían unidos en inquebrantable matrimonio futbolero hasta que Coco renunció. Román no lo pudo defender dentro de la cancha en su último partido. ¿Quién era el DT de Chile? Bielsa. ¿Quién ocupó el lugar de Coco? Maradona. Y ese 10-11-2001, Basile, Bielsa, Riquelme y Maradona estaban todos juntos en el mismo lugar y por la misma razón. "Yo me equivoqué y pagué, pero le pelota no se mancha." Diego pronunció esas palabras, enfundado en una camiseta de Boca número 10 que le había regalado Román y con la que había jugado los últimos minutos de su propia fiesta.
Ha sido demasiado fuerte y profundo el vínculo entre Maradona y Riquelme como para que se agote en este presente lleno de ego, vanidad y cobardía. Ninguno de los dos honró esta historia compartida que merecía llamadas telefónicas, mensajes personales, diálogos cara a cara?
Entre 2002 y 2004, ninguno de los dos la pasó bien. Riquelme bajó su rendimiento y tuvo problemas con todos sus entrenadores: Tabárez en Boca, Van Gaal y Antic en Barcelona, Benito Floro en Villarreal. Bielsa siguió en la selección así que no había lugar para él. Maradona estaba aún peor. El 18 de abril de 2004 fue internado en la clínica Suizo Argentina. Estuvo muy cerca de morir. Todos recordamos aquellos días de angustia, liturgia y rezos frente al sanatorio. Tras tres meses de internación en una clínica psiquiátrica, dio reportajes en los que pedía trabajar y admitía no tener dinero para vivir. Una noche estuvo en Mar de Fondo con Alejandro Fantino: "Riquelme no es lento. Es rápido de la cabeza, que es lo más importante. Le tienen que poner jugadores que entiendan su velocidad mental".
En 2005 salió el sol para los dos. Diego volvió a gambetear al cementerio y Román volvió a gambetear jugadores. También en la selección. Con Pekerman en lugar de Bielsa, ya era el capo del equipo. Maradona se recuperó milagrosamente y condujo un programa de TV: La Noche del Diez . Ahí se juntaron otra vez y Diego le llevó al Topo Gigio de regalo.
Llegó el Mundial 2006. Uno en el palco, el otro en la cancha. Pero ninguno de los dos estaba en su lugar cuando Alemania nos sacó en los penales. Diego no había podido entrar en el estadio y a Román lo habían sacado en el segundo tiempo. "No fue un mal Mundial de Riquelme. Pero si estaba en su mejor nivel, éramos campeones. Jugó sin cambio de ritmo, igual que en Villarreal. El único argentino que no tiene techo es Messi", dijo Maradona por aquellos días. Premonitorio.
Luego Riquelme renunció a la selección porque su mamá sufría las críticas de la prensa. "Decirle no a la selección es difícil, pero Riquelme merece respeto", respaldó Maradona.
Hambriento de revancha, el mejor Román regresó en el primer semestre de 2007. Sin selección y sin club, se aferró al préstamo de Boca como la gran oportunidad para demostrar que aún era uno de los mejores. Así lo hizo. Ganó la Copa Libertadores y, solito, se puso en la selección. Hasta se dio el gusto de embocar al Chile de Bielsa con dos clínicos tiros libres. En diciembre de ese 2007, logró que Boca le comprara el pase en 12.000.000 de euros. Se le fue el hambre. Sabía que jugaría donde quisiera y cuando quisiera. Ischia y Basile le consentían absolutamente todo. No es casualidad que casi todos sus enfrentamientos con compañeros, los públicos y los privados, se hayan producido desde aquella Copa América de Venezuela. A partir de ahí, Riquelme se sintió con el poder para hacer lo que se le cantara en Boca y en la selección. Y desde el paraguayo Cáceres hasta Messi, pasando por Gago y Palermo, no lo soportaron más.
En su cumpleaños número 48, Diego fue nominado seleccionador nacional. Días más tarde, Román mandó un mensaje: "Ojalá le vaya bien, esté yo o no esté yo en la selección". Premonitorio.
Me encanta cómo juega Riquelme, pero se ha convertido en un futbolista de apariciones y no de partidos completos. Influye más en el resultado que en el juego. Hoy es la hora de Lionel Messi, otro futbolista de apariciones, pero más frecuentes y más desequilibrantes. Y Román, uno de los jugadores más inteligentes del mundo, podría haberse reinventado como su Iniesta o su Xavi. Lamentablemente, la mala relación personal obliga a elegir a uno de los dos. Y el grupo ya eligió a Messi y a Maradona, que es lo mismo.
Diego se equivocó en la forma y en el lugar. Esas cosas no se dicen por tele. Se dicen cara a cara o por teléfono. Sin dudas, debió haber recorrido otro camino. Sin embargo, Román también utiliza los medios para mandar mensajes. En Telenoche, lo hizo de la misma manera que lo había hecho Diego en TyC Sports.
Hoy los dos están aliviados. Gracias a las palabras de Maradona, Riquelme evitó las críticas por bajo rendimiento y el rechazo de sus compañeros. Gracias a las palabras de Riquelme, Maradona evitó el trance de tener que bajar de la selección a un ídolo que, para la historia de Boca, ha sido más importante que él. Ahora la selección, sin Riquelme, se va a romper el alma pra demostrar que Román no era necesario. Y Riquelme, sin la selección, la va a romper en Boca para demostrar que es imprescindible.
Pero, sin esos códigos que los dos tanto declamaron y no practicaron, dinamitaron una relación que no merecía semejante final.
Argentinos, Boca, Barcelona y Argentina, el mismo camino. Marcos Franchi como representante. Hace quince años estaba con Diego. Desde hace más de diez, está con Román. Hace quince años, Diego elegía a Sergio Gendler de Telenoche (yo estaba ahí) para esos reportajes que todos querían tener. Para mandar esos mensajes que no se anima a expresar mano a mano. Lo mismo hace Riquelme hoy. Con el mismo periodista. Y en el mismo canal.
Y hay más. El conurbano bonaerense de fondo. La infancia pobre y sacrificada. El crack que rescata a la familia numerosa. Uno al Sur en Fiorito, el otro al Norte en Don Torcuato. Hablan en tercera persona cuando están enojados y resentidos. Que Maradona esto, que Riquelme esto. Son Diego y Román cuando están bien. Son Maradona y Riquelme cuando están mal.
A veces demasiado parecidos, a veces demasiado diferentes. Entre tanto exceso, permítanme ser excesivo en el final. Quizás aquel día del Monumental alguien puso un mensaje en una botella. Hoy la estamos destapando. En 1997, sin quererlo, Riquelme retiró a Maradona del fútbol. En 2009, también sin quererlo, Maradona retiró a Riquelme del seleccionado. Lamentablemente, nunca hubo lugar para los dos juntos.
De aquel 1997 a este ruidoso presente Sin quererlo, en 1997, Román Roquelme retiró del fútbol a Diego Maradona. Ahora, 12 años después, también sin quererlo, Maradona retiró a Riquelme del seleccionado argentino...

jueves, 5 de febrero de 2009

La extensión del 10: el respeto a un estilo


La extensión del 10¿Cómo es eso de la muerte del enganche? A falta de uno, Boca tiene cinco en Primera y los chicos, en Inferiores, juegan todos 4-3- 1-2. Una elección y un sello de distinción.PABLO VICENTE pvicente@ole.com.ar
Será la excepción que confirma la regla? ¿O será que cuando hay voluntad para romper la regla no hay generalización que valga? Lo que está claro a esta altura, por supuesto, es que no es casualidad. En estos tiempos del fútbol, cuando los anuncios apocalípticos sobre la extinción del enganche se repiten en cada charla futbolera, cuando los técnicos levantan la bandera de la polifuncionalidad y declaran la muerte del 10 clásico, cuando desde Europa la modernidad del doble 5 viene a confirmar que es así nomás la cosa, de repente ocurre lo que ocurre en Boca. Y, claro, los que se interesan por las formas además del resultado, sueltan una sonrisa y respiran aliviados. Resulta que Boca, alguna vez el club del "huevo, huevo, huevo", devino en estos últimos tiempos en casa y refugio de enganches. No sólo de un exponente sin igual de la raza como Juan Román Riquelme, sino que la institución en general decidió apostar al enlace clásico y al 4-3-1-2, el sistema que tiene como bandera a los que suelen llevar la 10 en la espalda. Por eso hoy todas las categorías de las Inferiores juegan con ese esquema, más allá de algún cambio ocasional, y también la Reserva respeta el sistema que prácticamente desde hace diez años utiliza la Primera, con resultados a la vista. Tal vez por eso, entonces, hoy Boca además de Riquelme, símbolo y referente, cuenta con cuatro enganches más. Ahí están Leandro Gracián, traído de urgencia por Miguel Russo cuando su Boca se quedó sin Román, otros dos pibes de la casa con características diferentes para el mismo puesto como Nico Gaitán y Pochi Chávez, y también un último refuerzo que en Central desempeñó esa función (Damián Díaz). La riqueza de variantes en un puesto donde los demás equipos suelen tener con suerte apenas un jugador, en este caso, a Carlos Ischia le permitió cambiar sobre la marcha para cubrir el hueco vacío que dejó Román cuando se fue a los Juegos. En todos los amistosos y pruebas de la pretemporada probó con Chávez, pero Pochi no lo terminó de convencer en ese puesto ("se adaptó, pero cuando viene de atrás tiene más panorama y puede rendir mejor por las puntas", explicó el Pelado) y entonces el técnico solucionó el problema con Gracián y Gaitán. Un lujo que ningún otro club puede darse y que, por lo visto, tampoco parecen lamentar demasiado, ya que son pocos los equipos que juegan con 10 (ver Cómo juegan...). Salvo con Carlos Bianchi, cuando no tuvo a Román ni al Equi González en su mejor nivel, y se vio obligado a probar un 4-4-2 en el que igual siempre alguno asumía la función de conductor (por caso, Donnet), en estos últimos diez años todos los técnicos de Boca respetaron al enganche. Algunos, los que no encontraron uno en el club, pidieron que le trajeran de afuera. A Basile le consiguieron al Pocho Insúa y el Chino Benítez no quiso a uno suizo (Hakan Yakin) y no tuvo éxito con su insistente pedido por Giovanni Hernández. El único que se apartó del libreto táctico que más les gusta y mejor interpretan los jugadores argentinos fue Ricardo La Volpe. A los diez minutos de su primer partido, una tarde de domingo contra Godoy Cruz, el Bigotón rompió con la fórmula con la que el Basile había ganado cinco títulos en poco más de un año y mandó a Guillermo Marino, que estaba tratando de suplir la ausencia del Pocho Insúa, contra un costado. Y con los días vinieron más cambios. Por La Boca todavía se recuerdan los roces que tuvo con el plantel por las innovaciones tácticas. Y por sus resultados. De aquella experiencia traumática quedó aprendida la lección del valor del enganche y del respeto por un esquema que por clásico no deja de ser productivo. De hecho eso, que el sistema no se tocaba, fue una de las primeras cosas que aclaró Ischia al ser designado. Hoy, con Riquelme de bandera y alternativas más que interesantes, goza los beneficios de la decisión de luchar contra la extinción del enganche. Hoy, en Boca, el 10 está en extensión.

lunes, 2 de febrero de 2009

INSTRUCCIONES PARA ELEGIR EN UN PICADO.

Cuando un grupo de amigos no enrolados en ningún equipo se reúnen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quiénes integrarán los dos bandos. Generalmente dos jugadores se enfrentan en un sorteo o pisada y luego cada uno de ellos elige alternadamente a sus futuros compañeros. Se supone que los más diestros serán elegidos en los primeros turnos, quedando para el final los troncos. Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances. El hombre que está esperando ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida. Sabrá de un modo brutal y exacto en que medida lo aceptan o lo rechazan. Sin eufemismos, conocerá su verdadera posición en el grupo. A lo largo de los años, muchos futbolistas advertirán su decadencia, conforme su elección sea cada vez más demorada., Manuel Mandeb, que casi siempre oficiaba de elector, observó que sus decisiones no siempre recaían sobre los más hábiles. En un principio, se creyó poseedor de vaya a saber que sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían ciertas cualidades. Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos. Por eso elegía a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran tan capaces.El criterio de Mandeb parece apenas sentimental, pero es también estratégico. Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán.Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Alejandro DolinaCrónicas de un ángel gris

sábado, 3 de enero de 2009

Fisiología del ejercicio

Un área del deporte desconocida y vital para el desarrollo físico y deportivo.
Entrevista al Médico Deportivo Juan carlos Mazza.
Por: Paloma Polanco Candia(Estudiante en Práctica, Periodismo U. Arcis).
Fisiología del ejercicio. Un área del deporte desconocida y vital para el desarrollo físico y deportivo.

La Fisiología del Ejercicio es un tema que muy pocas personas conocen, incluso aquellos mas especializados en el tema del deporte.
Esta área de la ciencia explica las respuestas del organismo humano frente a los estímulos físicos, los cuales generan modificaciones biológicas.
Dentro de todo entrenamiento deportivo es muy importante saber los cambios en las funciones de las células y los órganos durante el ejercicio, para así lograr los resultados que se esperan.
Como lo explica el doctor Juan Carlos Mazza, Médico, especialista en Medicina del Deporte y consultor de fisiología del ejercicio, señala que en Chile, al igual que en la mayoría de América Latina el problema del conocimiento en la fisiología del deporte y su desarrollo en el momento del entrenamiento deportivo es pobrísimo, cuenta que la mayoría de los países existen escasos recursos humanos que están bien formados en este tema, pero que no alcanzan para satisfacer a la población que se tiene que educar en la materia deportiva.
El problema, por lo menos en Chile, es que el tiempo que es utilizado para el ejercicio es muy poco, sobretodo en los colegios, donde los niños están en la edad precisa de formación deportiva, donde les debería dar un mayor énfasis a estas actividades, desarrollar su capacidad aeróbica y su velocidad, además de enseñarles técnicas deportivas para que puedan desenvolverse mejor en su vida y llegar a ser, si no bien deportistas especializados, por lo menos adultos saludables.
Por lo general en nuestros colegios, a los niños se les hace entre 40 y 80 minutos que no les están aportando nada productivo para su desarrollo físico, porque no existe un plan de formación pedagógica, solo sirve como recreación para pasar el tiempo libre.
En el Workshop de Fisiología del Ejercicio, organizado por Fundación ASCIENDE®, el doctor Mazza se refirió a este problema.
El equipo de entrenamiento deportivo, para formar un mejor deportista, debe hablar el mismo idioma ¿porque esto no se logra?
No se logra porque esto es básicamente un problema en la formación de pre grado, en las carreras de medicina, nutrición, kinesiología y psicología no se ve nada de fisiología deportiva, solo se ve rehabilitación con un principio preventivo y lesiones a repara.
¿Se desconoce el tema de los procesos fisiológicos o es una falta de interés por trabajar en equipo?
No se puede trabajar en equipo porque no hay formación en ciencia del ejercicio en deporte, lo que explica que cada área del deporte tiene una fundamentación científica. Entonces cuando se trabaja en equipo, difícilmente se arma un equipo de gente que no tiene la misma formación.
¿Cuál seria la solución para este problema?
La solución seria posible solo si se rearmaran los pregrados, pero no poniendo una unidad temática del ejercicio en cada materia de la carrera, porque seria tarde y mal. Debe ser una unidad temática con una secuencia pedagógica.
¿Por qué en nuestro país, los colegios se toman las horas de actividad física tan a la ligera, siendo esa edad la primordial en el desarrollo físico del ser humano?
Porque se han convertido las horas de educación física en solamente una hora para que los chicos no molesten en el aula, son horas que no sirven como educación física, no sirve como entrenamiento deportivo, ni sirve para el aprendizaje de las técnicas deportivas.
¿Cómo ve usted a nuestro país en el tema de la fisiología del ejercicio, en comparación con el resto de América Latina?
Casi toda Latinoamérica está igual, esta formación de post grado de los médicos deportólogos esta haciendo un daño que se va desencadenando justamente en cadenas, porque esos mismos médicos dan cátedras y van formando profesores y otros médicos con los mismos errores y los errores se reproducen en cadena, no hay ninguna duda de eso.
El tema de la fisiología del ejercicio es entonces muy grave, ya que teniendo tan poca información sobre este tema y mas encima entregado de forma errada se continua aplicando mal, y los que salen mayormente perjudicados en este caso son los propios deportistas, los equipos de los diferentes deportes que se realizan en nuestro país y las personas que quieren hacer que el ejercicio juegue un papel importantes en sus vidas para llegar a ser personas saludables, porque son los encargados de entrenar a las personas son los que desconocen el tema de los fundamentos científicos del organismos de las personas. Se les está aplicando un estímulo para lograr un objetivo, pero no se entiende que es lo que produce ese estímulo internamente, solo se le da importancia al resultado final.
La materia entregada en poca cantidad y en muy baja calidad a los profesores de educación física es información antigua que no corresponde a los cambios que ha habido en la ciencia para entender los cambios biológicos que sufre el ser humano cuando recibe una carga o estimulo.
“El mayor problema es que son estos mismos profesores los que trabajan en clubes y escuelas y van reproduciendo el error, es dramático”
Con esta ultima frase del doctor Mazza, entendemos que el problema viene de la raíz de la formación que reciben los encargados de los temas deportivos, de los entrenadores y preparadores físicos, se debe solucionar el tema desde su educación, entregándoles elementos de fisiología del deporte para que puedan enseñar lo correcto y lograr los resultados que todos esperamos