Dicen que escapó de un sueño En casi su mejor gambeta Que ni los sueños respeta Tan lleno va de coraje Sin demasiado ropaje Y sin ninguna careta Dicen que escapó este mozo Del sueño de los sin jeta Que a los poderosos reta Y ataca a los más villanos Sin más armas en la mano Que un "diez" en la camiseta. VILLAGUAY ENTRE RIOS ARGENTINA futboltrainer2000@yahoo.com.ar
martes, 7 de julio de 2009
EL RIESGO CARDIOVASCULAR EN LOS ESPECTADORES
LOS INVESTIGADORES RECOMIENDAN ADOPTAR MEDIDAS PREVENTIVAS FARMACOLÓGICAS PARA REDUCIR EL RIESGO CARDIOVASCULAR
"Un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine concluye que ver un partido de fútbol estresante aumenta en más del doble el riesgo de sufrir un evento cardiovascular agudo. Así, ante partidos de alta rivalidad que pudieran llevar la emoción del espectador a niveles máximos, podría incrementarse considerablemente el riesgo de cardiopatía aguda, siendo particularmente alto en hombres con enfermedad coronaria previa. Ante esta situación los investigadores recomiendan adoptar una serie de medidas preventivas que incluyen la administración o el aumento en la dosis de beta-bloqueantes, antiinflamatorios, antiagregantes plaquetarios como el ácido acetilsalicílico a dosis bajas, así como inhibidores de los receptores mediadores del estrés, siempre bajo prescripción médica. También se aconseja adoptar técnicas de relajación. La Copa del Mundo de Fútbol que tuvo lugar en Alemania en 2006 ofreció a los autores del trabajo la oportunidad para investigar la relación entre el estrés emocional y la incidencia de eventos cardiovasculares. Para ello se analizaron los pacientes que en ese periodo contactaron con servicios de urgencias, fueron atendidos por un médico y diagnosticados de alguno de los siguientes problemas: dolor torácico prolongado debido a infarto de miocardio, angina inestable, arritmia cardiaca sintomática y paro cardíaco que requirió reanimación cardiopulmonar o el uso de desfibrilador. La incidencia de eventos cardíacos de los residentes en la región de Munich, excluyendo por tanto a visitantes extranjeros o de otras ciudades alemanas, se comparó con los eventos ocurridos en años anteriores durante periodos control similares, obteniendo finalmente un total de 4.279 pacientes asistidos. Los días de los partidos en los que jugaba la selección de fútbol alemana, la incidencia media de emergencias cardíacas fué 2,66 veces mayor que durante el período de control, con un aumento mayor en los hombres que en las mujeres. Los picos de incidencia de eventos cardiovasculares fueron máximos durante las primeras dos horas tras el inicio de cada partido en que jugaba la selección germana. Así pues, parece demostrado que ver un partido de fútbol que provoque estrés en el aficionado puede provocar un infarto de miocardio agudo o una arritmia cardiaca sintomática. No es el resultado final del partido el mayor desencadenante de eventos coronarios, sino la intensidad del mismo y la agitación experimentada por el espectador."
Publicado por Lorenzo Guijarro
martes, 17 de marzo de 2009
Demasiado parecidos para convivir
n Pablo Varsky Para LA NACIONNunca hubo lugar para los dos juntos. El 25 de octubre de 1997, Maradona jugó, sin saberlo, su último partido de fútbol profesional. Nada menos que un superclásico en el Monumental. Diego era un desastre y fue reemplazado en el entretiempo. El cambio fue fundamental. Boca iba perdiendo y terminó ganando 2 a 1 con un cabezazo del platinado Palermo. Recuerdan quién entró por Maradona, ¿no? Juan Román Riquelme. La historia tiene giros y caprichos increíbles. Compartieron un solo juego: Boca 4 - Argentinos 2, por la primera fecha de aquel Apertura 97.
Román empezó a usar la 10 de Boca con Bianchi desde agosto de 1998. Con esa camiseta, jugó tres años y medio en un nivel superlativo, prácticamente sin bajones. Ese, para mí, sigue siendo el mejor Riquelme. El tipo la rompía todos los partidos. Más importante era el desafío, mejor jugaba. Así, hasta diciembre de 2001. Hasta que se fue Bianchi. Ese Riquelme debió haber jugado el Mundial de Corea Japón. Pero Marcelo Bielsa eligió a Verón y como suplente a Aimar.
Mientras Riquelme se consagraba como futbolista, Maradona lo admiraba desde su palco. Román le regaló muchas camisetas y Diego no paró de elogiarlo.
El 10 de noviembre de 2001, volvieron a encontrarse en una cancha. Esta vez en la Bombonera durante el inolvidable tributo a Diego. No compartieron el mismo equipo. ¿Será posible, che? Riquelme estuvo en el de las estrellas, dirigido por Basile, el DT que lo eligió siempre, aun en malos momentos. Maradona en la selección argentina, dirigido por Bielsa, el DT que no eligió a Riquelme durante su mejor versión. Años más tarde en el seleccionado, Basile y Riquelme terminarían unidos en inquebrantable matrimonio futbolero hasta que Coco renunció. Román no lo pudo defender dentro de la cancha en su último partido. ¿Quién era el DT de Chile? Bielsa. ¿Quién ocupó el lugar de Coco? Maradona. Y ese 10-11-2001, Basile, Bielsa, Riquelme y Maradona estaban todos juntos en el mismo lugar y por la misma razón. "Yo me equivoqué y pagué, pero le pelota no se mancha." Diego pronunció esas palabras, enfundado en una camiseta de Boca número 10 que le había regalado Román y con la que había jugado los últimos minutos de su propia fiesta.
Ha sido demasiado fuerte y profundo el vínculo entre Maradona y Riquelme como para que se agote en este presente lleno de ego, vanidad y cobardía. Ninguno de los dos honró esta historia compartida que merecía llamadas telefónicas, mensajes personales, diálogos cara a cara?
Entre 2002 y 2004, ninguno de los dos la pasó bien. Riquelme bajó su rendimiento y tuvo problemas con todos sus entrenadores: Tabárez en Boca, Van Gaal y Antic en Barcelona, Benito Floro en Villarreal. Bielsa siguió en la selección así que no había lugar para él. Maradona estaba aún peor. El 18 de abril de 2004 fue internado en la clínica Suizo Argentina. Estuvo muy cerca de morir. Todos recordamos aquellos días de angustia, liturgia y rezos frente al sanatorio. Tras tres meses de internación en una clínica psiquiátrica, dio reportajes en los que pedía trabajar y admitía no tener dinero para vivir. Una noche estuvo en Mar de Fondo con Alejandro Fantino: "Riquelme no es lento. Es rápido de la cabeza, que es lo más importante. Le tienen que poner jugadores que entiendan su velocidad mental".
En 2005 salió el sol para los dos. Diego volvió a gambetear al cementerio y Román volvió a gambetear jugadores. También en la selección. Con Pekerman en lugar de Bielsa, ya era el capo del equipo. Maradona se recuperó milagrosamente y condujo un programa de TV: La Noche del Diez . Ahí se juntaron otra vez y Diego le llevó al Topo Gigio de regalo.
Llegó el Mundial 2006. Uno en el palco, el otro en la cancha. Pero ninguno de los dos estaba en su lugar cuando Alemania nos sacó en los penales. Diego no había podido entrar en el estadio y a Román lo habían sacado en el segundo tiempo. "No fue un mal Mundial de Riquelme. Pero si estaba en su mejor nivel, éramos campeones. Jugó sin cambio de ritmo, igual que en Villarreal. El único argentino que no tiene techo es Messi", dijo Maradona por aquellos días. Premonitorio.
Luego Riquelme renunció a la selección porque su mamá sufría las críticas de la prensa. "Decirle no a la selección es difícil, pero Riquelme merece respeto", respaldó Maradona.
Hambriento de revancha, el mejor Román regresó en el primer semestre de 2007. Sin selección y sin club, se aferró al préstamo de Boca como la gran oportunidad para demostrar que aún era uno de los mejores. Así lo hizo. Ganó la Copa Libertadores y, solito, se puso en la selección. Hasta se dio el gusto de embocar al Chile de Bielsa con dos clínicos tiros libres. En diciembre de ese 2007, logró que Boca le comprara el pase en 12.000.000 de euros. Se le fue el hambre. Sabía que jugaría donde quisiera y cuando quisiera. Ischia y Basile le consentían absolutamente todo. No es casualidad que casi todos sus enfrentamientos con compañeros, los públicos y los privados, se hayan producido desde aquella Copa América de Venezuela. A partir de ahí, Riquelme se sintió con el poder para hacer lo que se le cantara en Boca y en la selección. Y desde el paraguayo Cáceres hasta Messi, pasando por Gago y Palermo, no lo soportaron más.
En su cumpleaños número 48, Diego fue nominado seleccionador nacional. Días más tarde, Román mandó un mensaje: "Ojalá le vaya bien, esté yo o no esté yo en la selección". Premonitorio.
Me encanta cómo juega Riquelme, pero se ha convertido en un futbolista de apariciones y no de partidos completos. Influye más en el resultado que en el juego. Hoy es la hora de Lionel Messi, otro futbolista de apariciones, pero más frecuentes y más desequilibrantes. Y Román, uno de los jugadores más inteligentes del mundo, podría haberse reinventado como su Iniesta o su Xavi. Lamentablemente, la mala relación personal obliga a elegir a uno de los dos. Y el grupo ya eligió a Messi y a Maradona, que es lo mismo.
Diego se equivocó en la forma y en el lugar. Esas cosas no se dicen por tele. Se dicen cara a cara o por teléfono. Sin dudas, debió haber recorrido otro camino. Sin embargo, Román también utiliza los medios para mandar mensajes. En Telenoche, lo hizo de la misma manera que lo había hecho Diego en TyC Sports.
Hoy los dos están aliviados. Gracias a las palabras de Maradona, Riquelme evitó las críticas por bajo rendimiento y el rechazo de sus compañeros. Gracias a las palabras de Riquelme, Maradona evitó el trance de tener que bajar de la selección a un ídolo que, para la historia de Boca, ha sido más importante que él. Ahora la selección, sin Riquelme, se va a romper el alma pra demostrar que Román no era necesario. Y Riquelme, sin la selección, la va a romper en Boca para demostrar que es imprescindible.
Pero, sin esos códigos que los dos tanto declamaron y no practicaron, dinamitaron una relación que no merecía semejante final.
Argentinos, Boca, Barcelona y Argentina, el mismo camino. Marcos Franchi como representante. Hace quince años estaba con Diego. Desde hace más de diez, está con Román. Hace quince años, Diego elegía a Sergio Gendler de Telenoche (yo estaba ahí) para esos reportajes que todos querían tener. Para mandar esos mensajes que no se anima a expresar mano a mano. Lo mismo hace Riquelme hoy. Con el mismo periodista. Y en el mismo canal.
Y hay más. El conurbano bonaerense de fondo. La infancia pobre y sacrificada. El crack que rescata a la familia numerosa. Uno al Sur en Fiorito, el otro al Norte en Don Torcuato. Hablan en tercera persona cuando están enojados y resentidos. Que Maradona esto, que Riquelme esto. Son Diego y Román cuando están bien. Son Maradona y Riquelme cuando están mal.
A veces demasiado parecidos, a veces demasiado diferentes. Entre tanto exceso, permítanme ser excesivo en el final. Quizás aquel día del Monumental alguien puso un mensaje en una botella. Hoy la estamos destapando. En 1997, sin quererlo, Riquelme retiró a Maradona del fútbol. En 2009, también sin quererlo, Maradona retiró a Riquelme del seleccionado. Lamentablemente, nunca hubo lugar para los dos juntos.
De aquel 1997 a este ruidoso presente Sin quererlo, en 1997, Román Roquelme retiró del fútbol a Diego Maradona. Ahora, 12 años después, también sin quererlo, Maradona retiró a Riquelme del seleccionado argentino...
viernes, 21 de marzo de 2008
Maradona ---------------------------- Jugó, venció, meó, perdió.
lunes, 8 de octubre de 2007
CAPACITACION UNA NECESIDAD INDISPENSABLE PARA CAMBIAR EL FUTBOL INFANTIL DEPARTAMENTAL PROVINCIAL Y NACIONAL. POR. Francisco Garcia
Es archi sabido que con la desaparición de los potreros surge el auge o modalidad, de las llamadas “ESCUELAS DE FUTBOL”.
Siempre dije y defendí a los formadores, orientadores, convocadores de importantes grupos de Gurises, que con el solo echo de hacerlos jugar ya cumplen una función social. Es mas hacerlos jugar significa un beneficio, pero también se me activan las neuronas, cuando aparecen personajes que imponen el nombre de escuela de fútbol y comienzan a “mal enseñar”, porque tanto el chico como el grande aprenden lo “malo” y lo bueno o lo incorrecto o lo correcto. Si de enseñar fútbol hablamos no basta con la experiencia propia ya que muchas cosas quizas estén mal aprendidas, porque no solo hay que saber hacer, sino el porque de lo que se enseño, o sea una explicación, un fundamento basado en bases científicas. En mis 40 años de fútbol he vivido tantas experiencias que me enseñaron a darme cuenta que muchas me las habían enseñado mal, y eso se lo debo al haberme capacitado y de eso se trata, enseñar significa adecuar una metodología, aplicar didácticamente un proceso de enseñanza aprendizaje, por lo tanto es entre dos el que enseña y el que aprende, una relación, un ida y vuelta, una comunicación en ella los dos aprenden, no se trata de dar contenidos sin fundamentos, sin saber si el niño los APREHENDE, dicho pedagógicamente, si los transforma en saberes significativos, o si construye su propio aprendizaje.
El niño es una joya, una caja de de sorpresas, continuamente nos demuestra su inteligencia, no lo subestimemos, por eso debemos saber para enseñar, quizás muchos pensaran ¡quien no sabe de fútbol! Yo con mucho respeto diría muy pocos, porque no solo se trata de saber sino de ser docente con vocación, y para eso se nace y el estudio respalda ese don y la universidad de la calle es la que nos prepara para ver la realidad, en cada chico, hábitat, en cada rincón, en el potrero, en cada barrio, en el club, en el deporte y así sucesivamente…todo es importante y detallarlo es tan amplio. En este mundo en el que se puede escuchar de todo, sepa evaluar, aunque para eso también se debe saber. ¿Saben ustedes que entrenamos niños? en edad lúdica – cronológica, social, mental, fisiológica, que pueden ser diferentes, que son futuros hombres en potencia constituidos por los mismos órganos y funciones vitales que los grandes pero con realidades diferentes. Por eso y muchísimo mas debemos ser responsables y saber lo máximo posible de ellos, porque no podemos desconocer su funcionamiento como ser vivo, porque podemos dejar secuelas en su futura vida deportiva. Que puede hacer un niño de acuerdo a su edad, que no, como, donde, cuando, para, contra, son preposiciones que debemos manejar a la perfección, porque si bien reza un dicho popular lo que Pedrito no aprendio Pedro no aprende mas. Por eso es que debemos enseñar lo adecuado, lo correcto, porque el niño asimila todo especialmente en la edad de oro entre los 10 y los 12 años, es tan importante que usted que colabora, hace jugar, dirige o entrena, sepa y tenga en claro las distintas etapas psicofísicas o características de los niños, y le puedo asegurar que si lo hacia antes con placer, ahora sabiendo lo hará con placer, amor y seguridad…no se arrepentirá. Nunca es tarde para aprender…capacítese.
martes, 2 de octubre de 2007
ADÌOS QUERIDO PAPÀ
Extraido de la revista Arbitrajes. Recop. Marcos Enrique
Lo siento mucho papa, porque creo que esta es la última vez que me podré dirigir a vos. En serio, lo siento mucho. Es tiempo de que sepas la verdad, voy a ser breve y claro: la droga me matò papà. Conocí a mis asesinos a eso de los 15 o 16 años de edad. Es horrible. ¿No es cierto papà? ¿Sabes como fue?
Un ciudadano elegantemente vestido, muy elegantemente y que se expresaba muy bien, nos presento a nuestro futuro asesino: la droga.
Yo intente rechazarla. De veras intente, pero este señor se metió en mi dignidad diciéndome que yo no era hombre. No es necesario que diga nada más. ¿No es cierto?...
Ingrese al mundo de las drogas. No hacia nada sin que las drogas estuvieran presentes. Yo sentía mas que las demás personas y la droga mi amiga sonreía… ¿sabes papà? Cuando uno comienza encuentra todo ridículo y muy divertido. Incluso a Dios lo encontraba ridículo.
Hoy en este hospital, reconozco que Dios es lo más importante del mundo. Se que sin su ayuda no estaría escribiendo lo que escribo.
Papa, no vas a creerlo, pero la vida de un drogadicto es terrible. Uno se siente desgarrado por dentro. Es terrible y todos los jóvenes deben saberlo para no entrar en eso. Ya no puedo dar tres pasos sin cansarme.
Los médicos me dicen que me voy a curar, pero cuando salen del cuarto mueven la cabeza.
Papa solo tengo 19 años y se que no tengo chance de vivir. Es muy tarde para mi, pero tengo un ultimo pedido para hacerte, hablà a todos los jóvenes que conocès y mostrales esta carta. Unite a la gente del Comité Nacional de Patriotas, ellos están peleando la misma batalla para combatir al asesino que es la droga y llevar este mensaje que puede salvar las vidas de muchos jóvenes. Deciles que en cada puerta de los colegios y en cada aula, en cada facultad, y en cualquier lugar hay siempre un hombre elegante que va a mostrarles a su futuro asesino, el que destruirá sus vidas. ¡Por favor, hace eso papa! Antes de que sea demasiado tarde para ellos también.
Perdóname papà ya sufrí demasiado. Perdóname por hacerte sufrir también con mis locuras. Adiós querido papà.
El autor de esta nota falleció a pocos días de escribirla por abuso de drogas.